El retroceso de los glaciares en los Dolomitas italianos ha vuelto visibles restos de la llamada Guerra Blanca, el frente alpino de la Primera Guerra Mundial. La exposición de los materiales obligó a movilizar a especialistas del Ejército italiano y llevó al cierre temporal de una ruta frecuentada por montañistas, según informó CNN a partir de un comunicado de la Brigada Alpina Julia.
Un operativo desarrollado durante más de dos meses
Las tareas de localización y retirada comenzaron a principios de agosto de 2026 y terminaron el 16 de octubre, de acuerdo con esa información. Durante ese periodo se recuperaron alrededor de 250 municiones en distintos puntos de la región de Trentino-Alto Adige. Los hallazgos fueron comunicados por excursionistas, naturalistas y equipos que trabajaban en áreas de alta montaña.
Entre los objetos aparecieron proyectiles de artillería, bombas de mortero y otros artefactos que habían quedado sepultados bajo capas de nieve y hielo desde los combates librados entre las fuerzas italianas y austrohúngaras entre 1915 y 1918. Las condiciones extremas de aquella campaña dejaron munición dispersa en cotas elevadas, donde permaneció fuera de la vista durante décadas.
- 250 artefactos, aproximadamente, fueron recuperados en Trentino-Alto Adige.
- Las labores se prolongaron desde comienzos de agosto hasta el 16 de octubre de 2026.
- Uno de los depósitos localizados contenía proyectiles de artillería de 75 milímetros.
Riesgo para excursionistas y alpinistas
Uno de los episodios más singulares se produjo en junio cerca de Caldonazzo. Después de que los bomberos retirasen un automóvil que había caído por un barranco, encontraron junto a un árbol un proyectil de mortero de 90 milímetros de la Primera Guerra Mundial. El Ejército italiano señaló que el vehículo había terminado fuera de la calzada porque su conductor no había accionado el freno de mano; posteriormente, un equipo especializado se hizo cargo del explosivo.
La presencia de munición también afectó a un itinerario de montaña situado entre Cima del Frate y el paso de Forcella Fierollo, cerca de Bieno. Allí apareció un antiguo depósito de proyectiles de 75 milímetros, lo que llevó a restringir temporalmente el acceso. La ruta volvió a abrirse una vez completada la retirada de los artefactos.
El hielo como depósito histórico
El episodio muestra una consecuencia concreta del deshielo en terrenos donde los glaciares y la nieve han ocultado durante más de un siglo materiales potencialmente peligrosos. La desaparición de esa cobertura deja expuestos objetos que pueden encontrarse en senderos, barrancos o zonas de difícil acceso, y exige combinar técnicas de montaña con procedimientos de desactivación de explosivos.
La operación italiana no se limitó a retirar piezas históricas: también requirió controlar el acceso a los lugares afectados y evaluar cada hallazgo antes de su manipulación. La aparición de nuevos restos en los Dolomitas mantiene así una dimensión de seguridad pública vinculada a la evolución de la cubierta de hielo y nieve en un paisaje atravesado por los vestigios de la campaña alpina de 1915-1918.