El Ayuntamiento de Calafell cambiará el sistema de cobro de la tasa de residuos para vincular una parte de su importe al consumo de agua de cada vivienda. El recibo de basuras dejará de poder fraccionarse en cuatro pagos cuando estuviera domiciliado y pasará a emitirse cada dos meses, junto con la factura del agua. La información fue publicada el 29 de octubre de 2026 por Diari de Tarragona.
Una cuota fija y otra ligada al consumo
La empresa municipal Cemssa continuará gestionando el servicio. El nuevo modelo combinará una cuota fija de prestación con una cantidad variable calculada a partir del agua consumida en el domicilio. El Gobierno municipal sostiene que este indicador permite aproximarse al número de residentes de una vivienda y, con ello, a la cantidad de residuos que previsiblemente genera.
«La vinculación (de las basuras) con el consumo de agua permite prever el número de personas que hay en cada vivienda y calcular una generación de residuos más ajustada a cada domicilio».
El alcalde de Calafell, Ramon Ferré, defendió ese criterio en declaraciones recogidas por Diari de Tarragona. Según el Ayuntamiento, el cambio puede hacer que el recibo suba en algunos casos y baje en otros, con el objetivo de que los hogares ocupados por más personas paguen más que las viviendas en las que reside una sola persona.
Sin bonificación individual por reciclar
El municipio había planteado al comienzo de la legislatura aplicar bonificaciones a los domicilios que reciclaran correctamente. Para identificar esas conductas se estudiaba implantar contenedores inteligentes o un sistema de recogida puerta a puerta. Esas opciones han quedado descartadas, según la información publicada, por las dificultades que generan, y se mantendrá abierto el contenedor gris.
La consecuencia es que el Ayuntamiento no dispondrá de un mecanismo para atribuir de forma personalizada cuánto recicla cada vivienda. El Gobierno local explica que, ante la imposibilidad de distinguir quién separa bien los residuos y quién no, recurrirá a un criterio general basado en la prestación del servicio. Por tanto, el nuevo recibo no funcionará como una bonificación directa al reciclaje individual, sino como una estimación de la generación de residuos a partir de un consumo doméstico.
- Recibo: agua y basuras se integrarán en una factura bimestral.
- Composición: la tasa tendrá un componente fijo y otro variable.
- Reciclaje: el contenedor gris abierto impedirá un control personalizado por vivienda.
Un criterio utilizado por otros municipios
La relación entre consumo de agua y producción de residuos no es exclusiva de Calafell. Diari de Tarragona señala que varios municipios utilizan este parámetro y que el Tribunal Supremo lo ha considerado válido para estimar la generación de basura, al apreciar una relación directa entre el volumen de agua consumida y los residuos producidos por una vivienda.
La tasa de residuos también puede calcularse mediante otros criterios, como el valor catastral del inmueble, el número de personas empadronadas, la ubicación de la vivienda o una cuantía fija. La elección de uno u otro sistema determina cómo se distribuye el coste del servicio entre los hogares, pero no resuelve por sí sola la identificación de los comportamientos de reciclaje. En Calafell, el Ayuntamiento ha optado finalmente por un modelo que diferencia el pago según el consumo de agua mientras mantiene sin cambios el sistema de contenedores abiertos.