Un estudio del puerto detecta oportunidades para reincorporar plásticos al mercado local
La Fundació BCN Port Innovation ha presentado un estudio, en el marco del programa Circulars, que clasifica los flujos de residuos plásticos generados por las empresas que operan en el entorno del Port de Barcelona y que identifica posibles receptores y usos próximos, informó El Periódico el 26 de octubre de 2026. Más de 40 compañías han participado en la iniciativa denominada Delta, orientada a detectar oportunidades de reaprovechamiento y a generar sinergias entre generadores y recicladores.
El informe clasifica los residuos según su volumen, estado y destinación, así como por los agentes implicados en su generación y en su posible reincorporación en las cadenas de valor. Entre los materiales con potencial inmediato para su reutilización aparecen el papel film empleado en operaciones logísticas y las lonas de protección naval, materiales que podrían encontrar demanda en otras industrias próximas al puerto.
Tras analizar los resultados y detectar obstáculos operativos y logísticos, la fundación ha planteado dos líneas de actuación prioritarias:
- La creación de una planta local de valorización de plástico en el ámbito portuario para procesar principalmente polietileno y polipropileno, con procesos de clasificación, triturado y lavado que faciliten la reincorporación de material reciclado en cadenas de suministro locales.
- La mejora de la separación de plásticos en origen mediante formación dirigida a las empresas del ecosistema portuario; esta acción de capacitación se ha programado para 2027.
En una reunión celebrada la semana pasada en el World Trade Center Barcelona, la fundación puso en contacto a generadores y posibles receptores de residuos y valoró la viabilidad de las propuestas. El estudio subraya que la falta de separación adecuada y la mezcla de materiales son dos de las principales barreras para la valorización, por lo que la formación y la coordinación entre actores resultan claves para incrementar las tasas de reciclaje efectivo.
La planta propuesta se centraría inicialmente en tratamientos mecánicos convencionales: clasificación, triturado y lavado del material, procesos que permiten obtener materia prima recuperada con usos industriales que demandan polietileno y polipropileno. El informe también explora la identificación de demandas locales para orientar la calidad del material recuperado y reducir la necesidad de transporte a largas distancias.
El proyecto responde a una tendencia creciente de los puertos europeos por incorporar criterios de economía circular en su gestión y en las cadenas logísticas asociadas. El Port de Barcelona, por su dimensión y la concentración de actividad industrial y logística en su entorno, concentra un potencial significativo para que modelos de valorización local reduzcan residuos, emisiones asociadas al transporte y dependencia de materiales vírgenes.
El siguiente paso señalado por la fundación es avanzar en la concreción técnica y económica de la instalación propuesta y en la definición de acuerdos entre empresas generadoras, gestores y posibles usuarios del material reciclado. Asimismo, la formación prevista para 2027 intentará mejorar la separación en origen, un requisito previo para que cualquier planta de valorización opere con eficiencia.
La iniciativa se inscribe en el programa Circulars y plantea un ejemplo práctico de cómo un actor portuario puede facilitar la transición hacia modelos de economía circular incorporando gestión de residuos como elemento de competitividad y sostenibilidad en la actividad logística e industrial.