Una avería en el canal del trasvase Tajo-Segura puede impedir que los agricultores utilicen a tiempo parte de los aproximadamente 70 hectómetros cúbicos de agua para regadío que todavía tienen pendientes de consumir antes del 31 de diciembre de 2026. El aviso lo lanzó el 2 de noviembre el vicepresidente segundo del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Fernando Rubio, durante su comparecencia ante la Comisión Especial de Estudio sobre la situación del trasvase de la Asamblea Regional.
Rubio expresó dudas sobre el calendario de reparación de la infraestructura y distinguió entre los recursos destinados al abastecimiento y los reservados para el campo. En su intervención sostuvo que el agua para consumo humano previsiblemente llegaría dentro del plazo, pero que la situación era menos clara para los cultivos. La organización de regantes no ha precisado en la información publicada la duración prevista de las obras ni la fecha concreta de recuperación del servicio.
“El agua de abastecimiento sí que creo yo que va a llegar a tiempo para poder consumirse, pero el agua de regadío tengo mis dudas”.
El representante del SCRATS reclamó además un refuerzo de la inversión en el mantenimiento del canal. Según explicó ante la comisión parlamentaria, los usuarios pagan alrededor de 12 millones de euros anuales por conservar esta infraestructura. Su crítica se centra en que, pese a esa aportación, la avería puede comprometer la llegada de agua en un momento en el que, de acuerdo con sus declaraciones, existen reservas disponibles.
Menos margen para el regadío con las nuevas reglas
La comparecencia también estuvo marcada por el impacto que, según las estimaciones del SCRATS, tendrían las nuevas reglas de explotación del Tajo-Segura. Rubio advirtió de que el volumen transferible se reduciría en los niveles de situación hidrológica más desfavorables y de que una parte creciente del agua quedaría destinada al abastecimiento. La entrada en vigor de esas reglas se presenta en la información difundida como una posibilidad que podría comprometer la continuidad de explotaciones agrícolas, no como un efecto ya materializado.
| Nivel de explotación | Volumen actual | Volumen previsto | Reserva para abastecimiento |
|---|---|---|---|
| Nivel 3 | 20 hm³ | 9 hm³ | 7,5 hm³ |
| Nivel 2 | 27 hm³ | 18 hm³ | No especificada |
En el nivel 3, el volumen pasaría, según los cálculos expuestos por el sindicato, de 20 a 9 hectómetros cúbicos, de los que 7,5 se reservarían para abastecimiento. Rubio considera que ese reparto dejaría prácticamente sin recursos al regadío. En el nivel 2, la transferencia se reduciría de 27 a 18 hectómetros cúbicos, al tiempo que aumentarían los umbrales de reservas exigidos en los embalses de cabecera para autorizar nuevos envíos.
- El SCRATS cifra en aproximadamente 70 hectómetros cúbicos el agua de riego pendiente de consumo antes del 31 de diciembre.
- El sindicato reclama más recursos para el mantenimiento del canal, cuyos usuarios aportan alrededor de 12 millones de euros anuales.
- Sus estimaciones apuntan a una reducción de las transferencias tanto en el nivel 2 como en el nivel 3.
La comparecencia deja así dos problemas diferenciados para el regadío del sureste: la incidencia actual en una infraestructura de transporte y el debate sobre el marco de explotación futuro del trasvase. En ambos casos, los datos proceden de la intervención de un representante del SCRATS ante la Asamblea Regional. La información publicada no incluye una valoración del organismo responsable de la reparación ni una confirmación administrativa sobre los plazos de las obras.