Un equipo del Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), ha desarrollado un sistema para tratar las microfibras de poliéster que llegan al agua durante el lavado de la ropa. El trabajo está publicado en Chemical Engineering Journal y, según la información difundida por que.es el 4 de noviembre de 2026, logró una eliminación completa de los microplásticos de PET en las pruebas realizadas con agua procedente de lavadoras domésticas.
La propuesta trata de resolver una limitación de los filtros convencionales: retener las partículas no significa necesariamente destruirlas. El sistema desarrollado por el grupo Pama del ITQ integra ambas operaciones en un mismo proceso. Su material de tratamiento combina arena comercial con microesferas de sílice recubiertas de dióxido de titanio, que se activa mediante luz ultravioleta.
«La arena actúa como un filtro que retiene los microplásticos, mientras que la luz ultravioleta activa el dióxido de titanio para generar sustancias capaces de degradar los microplásticos».
La explicación corresponde a Francisco Boscá, investigador del CSIC en el ITQ, citado por que.es. En el diseño descrito, la arena retiene las fibras y la fotocatálisis desencadena las reacciones que las degradan. El material se incorpora a un reactor tubular de flujo continuo iluminado con luces led, de modo que la captura y la transformación de las partículas se producen de forma simultánea.
La diferencia entre retener y eliminar
Los resultados comunicados por el equipo muestran una diferencia relevante entre utilizar el lecho filtrante con iluminación o sin ella. En ausencia de luz, la arena retuvo alrededor del 70 % de los microplásticos, pero terminó saturándose. En las pruebas con el reactor iluminado, la eliminación de las partículas de PET fue completa, sin modificar el pH del agua ni añadir productos químicos, según el estudio publicado en Chemical Engineering Journal.
- El tratamiento combina filtración física y fotocatálisis en una sola etapa.
- Las pruebas se realizaron con agua procedente del lavado doméstico de prendas de poliéster.
- El material soportó más de 50 litros de agua y pudo regenerarse entre ciclos, según los resultados recogidos por que.es.
Los análisis indicaron que las partículas desaparecían y se transformaban en compuestos más simples. Además, en el agua tratada no se detectó titanio, de acuerdo con la información publicada el 4 de noviembre de 2026. Estos datos describen el comportamiento del sistema en las pruebas del estudio; no equivalen todavía a una implantación generalizada en lavadoras, lavanderías o depuradoras.
Una tecnología aún pendiente de ampliar
María Luisa Marín, investigadora del ITQ y catedrática de la UPV, señaló que el reactor permite que la retención y la degradación tengan lugar al mismo tiempo. El equipo plantea que el método pueda aplicarse también en lavanderías industriales y en estaciones de tratamiento de aguas residuales, aunque la información disponible no aporta una implantación comercial ni una evaluación completa de sus costes, consumo energético o funcionamiento a gran escala.
El interés ambiental de la investigación reside en abordar el recorrido de las fibras sintéticas después del lavado: si solo se separan, los residuos quedan concentrados en otro material que debe gestionarse. La degradación fotocatalítica busca evitar esa transferencia del problema, pero sus resultados deben interpretarse como los de un estudio publicado y sometido a evaluación científica, no como una alerta oficial ni como una solución ya desplegada para controlar los microplásticos textiles.