El calentamiento global superará el umbral de 1,5 °C en una trayectoria que, según un informe conjunto del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), publicado el 26 de octubre de 2026, sitúa la contención del alza en ese nivel como prácticamente imposible sin un episodio de sobrecalentamiento temporal. El documento plantea que la única cuestión abierta es cuánto aumentarán las temperaturas antes de que se consigan reducir.
Qué concluye el informe
El trabajo de PNUMA y IIASA examina escenarios de emisiones y de políticas hasta mediados y finales de siglo. Entre sus hallazgos principales señala que, en el mejor de los casos, el pico de calentamiento hacia mediados de siglo se limitaría a 1,7–1,8 °C y habría alrededor de un 50 % de probabilidad de que las temperaturas volviesen a 1,5 °C o menos para 2100, siempre que se materialicen reducciones muy rápidas y sostenidas de emisiones.
Para seguir ese camino optimista, el informe exige reducciones globales de emisiones de gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 2025 de:
- 18 % para 2030,
- 45 % para 2035,
- 69 % para 2040.
El informe también cuantifica el desfase entre la ambición necesaria y los compromisos actuales: los objetivos nacionales presentados por los países ofrecerían solo un recorte estimado de 5–8 % para 2030 y de 11–15 % para 2035, según PNUMA y IIASA, ampliando así la brecha de emisiones.
Proyecciones de calentamiento según políticas y compromisos
El informe aporta distintas estimaciones según el grado de implementación de políticas y compromisos:
| Escenario | Calentamiento proyectado este siglo |
|---|---|
| Políticas actuales | 2,8 °C (si continúan las políticas vigentes) |
| Si se cumplen todos los compromisos nacionales presentados | 2,6 °C |
| Si además se alcanzasen metas de 'cero emisiones netas' incluidas en los compromisos | 2,1 °C |
| Trayectoria mínima para aspirar a volver a 1,5 °C | Pico de 1,7–1,8 °C y 50 % de probabilidad de retroceso a 1,5 °C para 2100 |
El informe, según sus redactores consultados por PNUMA y IIASA, indica además que cada cinco años de emisiones a las tasas actuales añadirían aproximadamente 0,1 °C al pico eventual de calentamiento, lo que subraya el coste acumulativo de la inacción.
Contexto y advertencias
Los autores del informe advierten de que estas proyecciones son más pesimistas que las del año anterior en parte por la retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París —hecho que, señalan PNUMA y IIASA, hace que los objetivos estadounidenses dejen de incorporarse en los cálculos globales—. El documento plantea un escenario de sobrecalentamiento temporal de 1,5 °C como nuevo punto de referencia para las políticas.
PNUMA y IIASA insisten en que, aunque la probabilidad de evitar una superación temporal sea escasa, reducciones rápidas y sostenidas de emisiones podrían limitar el daño y aumentar la probabilidad de que las temperaturas vuelvan a niveles más bajos antes de 2100.
El informe funciona como llamada de atención para gobiernos y negociadores ante la COP31 en Antalya: las cifras y plazos que plantea condicionan la viabilidad de objetivos que varios países y regiones —entre ellas la Unión Europea y España— han fijado en sus compromisos climáticos.
La publicación de PNUMA y IIASA el 26 de octubre de 2026 añade datos claros y numéricos a un debate que hasta ahora combinaba metas de largo plazo con brechas de implementación. Sus conclusiones ponen de manifiesto que la ventana para limitar daños mayores se estrecha y que las decisiones de los próximos años serán determinantes para el ritmo del calentamiento global.