La presencia de varios elefantes marinos en las playas de Mar del Plata ha acelerado la entrada en vigor de una ordenanza que permite sancionar a quienes molesten o alteren a animales salvajes en el distrito argentino de General Pueyrredón. La norma se aplica tanto al litoral como a otros espacios del municipio y establece pautas para reducir la interferencia humana cuando la fauna ocupa zonas frecuentadas por la población.
Según informó LA NACION el 29 de octubre de 2026, la medida había sido presentada a comienzos de abril y fue aprobada recientemente por el Concejo Deliberante. El texto reclama mantener una distancia prudente respecto a los animales y fija condiciones específicas para el uso de aeronaves no tripuladas: los drones deberán mantenerse a una distancia mínima de 150 metros para evitar situaciones que puedan estresar a los ejemplares o alterar su comportamiento habitual.
Una cría y dos ejemplares adultos y juveniles
La atención pública se concentró inicialmente en una hembra y su cría, instaladas durante casi dos semanas en el extremo norte de las playas de La Perla. El nacimiento del cachorro en una playa marplatense convirtió el episodio en un caso especialmente llamativo, en un contexto en el que los registros de elefantes marinos en la zona son frecuentes, aunque estos animales siguen siendo una presencia minoritaria y poco habitual en esas arenas.
La madre recibió el nombre de Perla y la cría fue bautizada como Alfredito. A mitad de la semana de la aprobación de la norma llegó además un tercer ejemplar a la misma franja costera, frente al antiguo Asilo Unzué. Se trataba de un individuo juvenil de aproximadamente dos años, según la información publicada por el diario argentino.
- La ordenanza contempla a los animales salvajes presentes en la costa y en cualquier otro punto de General Pueyrredón.
- La regulación exige respetar una distancia prudente con la fauna.
- Los drones deberán operar a más de 150 metros de los animales.
Regular la convivencia con la fauna
La iniciativa parte de una situación que se repite con mayor frecuencia en las playas del municipio: la llegada de mamíferos marinos a espacios de arena donde coinciden con vecinos y turistas. La concentración de personas alrededor de los ejemplares puede dificultar sus desplazamientos y modificar sus periodos de descanso, mientras que los vuelos de drones añaden una fuente de perturbación desde el aire. La nueva norma trata de fijar un marco común de actuación y de respaldarlo con sanciones.
El proyecto fue impulsado por Ariel Bordaisco, presidente del bloque UCR + Nuevos Aires en el Concejo Deliberante. El edil defendió la necesidad de contar durante todo el año con reglas que delimiten el espacio y los movimientos de la fauna silvestre, con independencia de la especie que llegue a la costa. La aprobación convierte esas pautas en una obligación aplicable en el conjunto del distrito, más allá de la atención excepcional que han despertado Perla, Alfredito y el ejemplar juvenil.
La ordenanza no se limita, por tanto, a resolver el episodio concreto de los elefantes marinos. Su alcance incluye cualquier animal salvaje que aparezca en playas u otros lugares de General Pueyrredón y establece una referencia para la relación entre la actividad recreativa y la fauna. La distancia mínima para los drones y la prohibición de molestar a los ejemplares constituyen las medidas más precisas comunicadas hasta ahora sobre su aplicación.