Las inundaciones y riadas registradas en las últimas horas en varias provincias de Siria han causado al menos cinco muertos, entre ellos cuatro menores, según el balance comunicado el 30 de octubre de 2026 por el Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres del país. Las autoridades atribuyen cuatro fallecimientos a ahogamientos en acumulaciones de agua y otro a un accidente de tráfico relacionado con el episodio.
Más de 450 avisos de emergencia
La Defensa Civil siria ha recibido más de 450 avisos y ha realizado más de 300 intervenciones en Alepo, Raqqa, Deir Ezzor, Hasaka, Hama, Homs y Latakia. El dispositivo continúa activo mientras persiste el temporal, por lo que el balance y el alcance de los daños podrían variar a medida que avancen las tareas de rescate y evaluación.
Los equipos de emergencia han puesto a salvo a 50 personas cuyos vehículos quedaron atrapados por las corrientes. También evacuaron de forma segura a más de 350 alumnos de dos centros escolares afectados por las condiciones meteorológicas y la crecida de los cauces.
Familias aisladas y desplazadas por el agua
La zona rural de Raqqa figura entre las más afectadas. Allí, el derrumbe de un terraplén en el área de Kasra Surur dejó aisladas a más de un centenar de familias, según la información difundida por Europa Press a partir de los datos de las autoridades sirias.
La entrada de agua en varios campamentos de personas desplazadas obligó además a activar evacuaciones preventivas. En los asentamientos de Sahla al Banat, Al Yunani y Al Maqs fueron trasladadas hacia lugares más seguros unas 375 familias, de acuerdo con el balance oficial.
- Provincias afectadas: Alepo, Raqqa, Deir Ezzor, Hasaka, Hama, Homs y Latakia.
- Rescates: 50 personas fueron auxiliadas tras quedar atrapadas en sus vehículos.
- Evacuaciones: más de 350 estudiantes y unas 375 familias de campamentos fueron trasladados a zonas seguras.
Achique en viviendas e instalaciones públicas
Los servicios de emergencia trabajan con maquinaria pesada en los puntos más comprometidos y realizan labores de achique en más de 200 viviendas e infraestructuras públicas. Entre los edificios dañados se encuentran hospitales, colegios y panaderías, según el Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres.
La situación sigue siendo especialmente delicada en las áreas rurales y en los campamentos de desplazados, donde la inundación ha obligado a desplazar a familias y ha afectado a servicios esenciales. Las autoridades mantienen el despliegue de rescate y la alerta por la continuidad del temporal, sin que el balance difundido hasta ahora incluya una valoración económica de los daños.