La campaña de alto riesgo de incendios forestales ha concluido en la provincia de Cádiz con 411,67 hectáreas quemadas, según el balance trasladado por la Junta de Andalucía tras la reunión del Comité Asesor Provincial del Plan Infoca. El operativo registró 79 intervenciones durante el periodo, de las que 22 correspondieron a incendios y 57 a conatos.
Los conatos son fuegos que afectan a una superficie inferior a una hectárea. En Cádiz representaron más del 72 % de las actuaciones contabilizadas, de acuerdo con la información difundida por la Junta. La delegada del Gobierno andaluz en la provincia, Mercedes Colombo, presidió la reunión en la que se revisó el desarrollo de la campaña una vez finalizado el periodo de mayor riesgo.
Más de 200 hectáreas de arbolado afectadas
El balance provisional distribuye la superficie quemada entre tres tipos de vegetación. La mayor extensión corresponde al arbolado, seguido del pastizal y el matorral:
| Tipo de superficie | Hectáreas quemadas |
|---|---|
| Arbolado | 205,16 |
| Matorral | 90,81 |
| Pastizal | 115,7 |
La Junta señala que la superficie afectada se situó por debajo de la media provincial de la última década. El dato se conoce después de un verano marcado, según la misma administración, por escasas precipitaciones y olas de calor. Estas condiciones se produjeron tras un invierno con una sucesión de borrascas que ocasionaron daños y exigieron actuaciones de emergencia en la provincia.
La combinación de ambos periodos meteorológicos favoreció, de acuerdo con la explicación ofrecida durante el comité, la acumulación de combustible fino en los montes. La vegetación seca disponible puede facilitar la propagación del fuego cuando coinciden temperaturas elevadas, falta de lluvia y condiciones de viento, aunque la información difundida no atribuye a un episodio concreto el origen de los incendios registrados.
“La detección temprana, la rapidez de actuación y la eficacia de los medios desplegados”
Colombo destacó el “trabajo efectivo” de las personas integradas en el dispositivo Infoca y vinculó el resultado de la campaña a la respuesta del operativo. También afirmó que en Cádiz no se produjeron situaciones de una virulencia tan marcada como las observadas en otras zonas y subrayó que la superficie quemada quedó por debajo del promedio provincial de los últimos diez años.
Prevención ante un escenario más complejo
La delegada andaluza advirtió de que los incendios afrontan un contexto operativo más exigente. Según sus declaraciones recogidas en el balance de la Junta, los fuegos son cada vez más virulentos, avanzan con mayor rapidez y prolongan las emergencias. Ante esa evolución, reclamó mantener el refuerzo de varias líneas de actuación:
- mejorar la prevención y la anticipación;
- conservar la capacidad de respuesta del dispositivo;
- respetar las restricciones establecidas durante los periodos de riesgo;
- evitar conductas imprudentes y comunicar con rapidez cualquier indicio de incendio.
El balance de Cádiz combina así un número elevado de intervenciones con una mayoría de conatos y una superficie afectada inferior a la media provincial de la última década. La Junta atribuye ese resultado a la detección temprana y a la actuación de Infoca, al tiempo que mantiene la prevención como una de las prioridades ante unas condiciones meteorológicas que, según el comité, han sido especialmente exigentes durante la campaña.