Waymo, la empresa de vehículos autónomos perteneciente a Alphabet, ha iniciado en los próximos días en la Comunidad de Madrid una fase de pruebas con el objetivo de adaptar su tecnología a las condiciones del tráfico urbano español y dar el salto a un servicio comercial en 2027, informó Vandal el 25 de octubre de 2026.
El operativo utilizará unidades eléctricas Jaguar I‑PACE equipadas con sensores y sistemas de conducción automatizada. En esta primera etapa los vehículos circularán con un conductor de seguridad al volante para recopilar datos sobre el comportamiento del tráfico, las carreteras y las peculiaridades de la circulación madrileña; posteriormente habrá una fase de validación técnica con especialistas que supervisarán el sistema desde el interior de los coches.
Ámbito y coordinación con administraciones
Las pruebas se desarrollarán inicialmente en Madrid capital, Alcobendas y Getafe, y comprenderán recorridos diurnos y nocturnos, según la información publicada. Waymo ya está trabajando con las administraciones nacionales, autonómicas y locales para obtener las autorizaciones pertinentes y coordinar protocolos con los servicios de emergencia, que deberán familiarizarse con los vehículos y sus procedimientos antes de que puedan transportar pasajeros.
El anuncio subraya dos elementos relevantes para la movilidad urbana: por un lado, la conjunción entre electrificación y automatización; por otro, la necesidad de marcos regulatorios y de gestión local que permitan integrar estos sistemas en la red de transporte existente sin comprometer la seguridad vial ni la interoperabilidad con servicios públicos.
- Fase inicial: circulación con conductor de seguridad para recopilación de datos.
- Validación técnica: supervisión por especialistas dentro de los vehículos.
- Objetivo comercial: despliegue del servicio de taxis autónomos en 2027, sujeto a evaluación y autorizaciones.
La llegada de Waymo a Madrid se inscribe en una tendencia más amplia: empresas tecnológicas y fabricantes de automóviles buscan adaptar plataformas de conducción autónoma a entornos europeos, donde el tráfico, las normas y los hábitos de conducción difieren de los escenarios estadounidenses donde ya operan. Para las administraciones locales la prueba plantea retos prácticos: revisión de normativas, formación de los cuerpos de emergencias y planificación del espacio público y de la movilidad para integrar estos vehículos con la menor fricción posible.
Waymo ha elegido un vehículo 100 % eléctrico como base del ensayo, lo que pone el acento en el potencial de combinar reducción de emisiones locales con la automatización del servicio. No obstante, la compañía deberá completar varias fases de evaluación técnica y obtener autorizaciones administrativas antes de ofrecer transporte con pasajeros, tal y como indica la información del 25 de octubre de 2026.
La experiencia que se genere en Madrid servirá como banco de pruebas para adaptar la tecnología a condiciones urbanas europeas y para definir procedimientos operativos y de seguridad. El proceso incluye acuerdos con autoridades y la formación de equipos locales para el mantenimiento y la supervisión de la flota, elementos que Waymo prevé organizar conjuntamente con empresas y administraciones en la región.