Siete hitos de la agenda RUP en 2020

África, los océanos y el Pacto Verde, prioridades de la agenda europea para la próxima década, pueden impulsar a las RUP como laboratorios de innovación azul y focos de diplomacia económica y universitaria

La cuestión ya no es, solo, qué puede hacer la Unión Europea por sus nueve regiones ultraperiféricas (RUP), territorios alejados en los que la geografía es el destino –para lo bueno y para lo menos bueno. La cuestión, ahora, es qué pueden hacer las RUP por la Unión Europea en 2020, en una de las etapas más difíciles del proyecto de integración desde los Tratados fundacionales de París (1951) y Roma (1957).

El paisaje en este cambio de año y de década podría llamarse Europa antes del diluvio, enmendando el título del famoso cuadro de Max Ernst pintado entre 1940 y 1942, bajo el impacto de los desastres de la Segunda Guerra Mundial. La desconexión del Reino Unido, un nuevo presupuesto a largo plazo para 2021-2027 marcado por el signo de la austeridad, los nubarrones de una recesión económica, el problema con Cataluña como un test de estrés para la UE, el crecimiento de los partidos eurófobos o las batallas comerciales de Estados Unidos y China complican el horizonte del proyecto europeo.

Por otro lado, en 2020 y en la nueva década, los océanos, la neutralidad climática y África se situarán en el centro de la agenda de la UE; una oportunidad, para las regiones ultraperiféricas, de despegar como laboratorios de ciencia e innovación marino-marítima y plataformas de diplomacia económica y científica.

La UE necesita a sus regiones RUP –su posición estratégica como fronteras de la UE en el Atlántico Medio, el Caribe y el Índico, sus condiciones naturales, el talento de sus comunidades de ciencia e innovación– para liderar la adaptación del planeta al cambio climático, ser un ejemplo mundial en la conservación y la explotación sostenible de los océanos y extender la influencia de los valores europeos en el mundo.

Lo que las regiones ultraperiféricas pueden hacer por el futuro de la UE se resume en los siete hitos que marcarán la agenda de 2020 en la zona EU-RUP:

Enero

Conferencia sobre el futuro de Europa

En 2020, se iniciará la Conferencia sobre el Futuro de Europa, uno de los compromisos más destacados de la nueva presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. El objetivo de la Conferencia es definir los cambios necesarios, incluso en los tratados, para avanzar en el proyecto de integración europea. La iniciativa de la presidenta es además una respuesta al impasse de la Unión tras el Brexit.

El Consejo Europeo, en la reunión de diciembre de 2019, dio el impulso político a la Conferencia. En enero de 2020, el Parlamento, el Consejo y la Comisión decidirán sobre el concepto y el formato.

Se sabe, eso sí, que durará dos años, y que los europeos serán invitados a una consulta pública sobre una variada lista de temas, desde el empleo al cambio climático, desde la igualdad de mujeres y hombres, a la renta universal, desde la acogida de migrantes a las fake news. Será el mayor proceso de participación organizado por la Unión Europea desde su creación.

La presidenta de la Comisión, al anunciar la Conferencia, dijo que esta “debe reunir a ciudadanos, incluyendo un rol significativo de los jóvenes, sociedad civil e instituciones europeas en un diálogo de igual a igual”.

Marzo

Foro de las Regiones Ultraperiféricas

Cambio climático, biodiversidad, economía circular y economía azul reunirán el 24 y el 25 de marzo, en Bruselas, a representantes de los Gobiernos de Portugal, Francia y España, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, la comisaria europea de Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira, y los presidentes de las nueve RUP.

El Foro de las Regiones Ultraperiféricas es la reunión de mayor nivel en la que se discute la agenda de la zona EU-RUP. Se celebra cada tres años. A través de este canal, la Comisión evalúa y pone al día su estrategia específica para las regiones ultraperiféricas.

La contribución de estos territorios singulares a la visión de una Europa neutral para el clima en 2050 es el hilo conductor de la reunión de las regiones RUP este año. “Juntas por un futuro sostenible” será su lema. A la cita acudirán, entre otras autoridades, la ministra francesa de Asuntos de Ultramar, Annick Girardin, el presidente del Comité de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo, Younous Omarjee, y el presidente del Comité de las Regiones, Karl-Heinz Lambert.

El presidente Ángel Víctor Torres y el consejero para la Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial, José Antonio Valbuena, forman la delegación del Gobierno de Canarias en un programa que anuncia, además, la participación del eurodiputado Juan Fernando López Aguilar en un panel de debate sobre economía circular en las regiones ultraperiféricas.

Marzo

Pacto Verde Europeo

Las regiones ultraperiféricas recibirán una atención especial en el Green Deal (Pacto Verde Europeo) propuesto por la presidenta de la Comisión Europea. Su objetivo es que la Unión Europea sea neutral para el clima en 2050, reduciendo a cero las emisiones de gases de efecto invernadero por las economías del bloque.

Será la iniciativa más ambiciosa y transversal del mandato de Ursula von der Leyen. Conllevará cambios profundos en el Derecho y la Economía europeas.

En su discurso al Parlamento, el 11 de diciembre de 2019, la presidenta de la Comisión se refirió a las regiones ultraperiféricas:

“La Comisión dedicará una atención particular” –dijo– “al papel de las regiones ultraperiféricas en el Pacto Verde Europeo, teniendo en cuenta su vulnerabilidad al cambio climático y los desastres naturales, y sus activos únicos: biodiversidad y fuentes de energía renovable. La Comisión impulsará el trabajo de la Iniciativa Energía Limpia para las Islas de la Unión Europea con el fin de desarrollar un marco a largo plazo en el que acelerar la transición a una energía limpia en las islas de la UE”.

La primera toma de contacto de los líderes de la UE con el Pacto Verde fue en el Consejo Europeo de los días 12 y 13 de diciembre de 2019. Se constató que habrá escollos importantes que salvar para poner de acuerdo a los 27. Francia, por ejemplo, no comparte el objetivo de una desnuclearización de la energía. Polonia quiere saber cómo se le compensará por la reconversión de su industria, altamente dependiente de la producción de las minas de carbón del país.

“La UE quiere ser un front-runner –corredor en cabeza– en la carrera contra el cambio climático”, ha señalado Ursula von der Leyen. Su propuesta de un Pacto Verde Europeo incluye un fondo de 100.000 millones de euros dedicado a la I+D verde durante el ciclo presupuestario 2021-2027; una oportunidad de captar inversión en energías limpias en las nueve regiones RUP. Sus recursos naturales –15 millones de kilómetros cuadrados de mar, la mayor Zona Económica Exclusiva del planeta, que incluye el 20% de los arrecifes de coral del mundo y bancos de peces indispensables en la dieta humana– sitúan estos territorios como focos únicos de investigación e innovación donde producir el conocimiento y la tecnología que realizarán la visión de una Unión Europea neutral para el clima del planeta en el 2050.

El proceso de decisiones del Pacto Verde Europeo comenzará en este 2020.

En marzo, la Comisión lanzará el Pacto Europeo por el Clima y propondrá al Consejo y el Parlamento una Directiva específica, consagrando el objetivo de la neutralidad climática para el año 2050.

También en marzo, la Comisión Von der Leyen presentará un Plan de Acción en la Economía Circular, que incluirá una iniciativa de productos sostenibles y un foco particular en sectores intensivos en recursos, como el textil, la construcción, la electrónica y los plásticos.

En junio de 2020, se evaluarán los Planes de Energía y Clima de los 27 Estados Miembros de la Unión.

En el verano, Bruselas presentará un plan para aumentar, del 50% al 55%, el objetivo de reducir las emisiones contaminantes en 2030.

Otro hito del Green Deal en 2020 será la presentación de una nueva estrategia sobre energía eólica offshore, un sector en el que Canarias y otras regiones ultraperiféricas emergen como bancos de pruebas de nuevas tecnologías.

Junio

Campus RUP y Forward

La creación de una universidad europea de las regiones ultraperiféricas dará un paso decisivo en 2020. En junio, la Comisión elegirá una nueva tanda de Universidades Europeas formadas por consorcios transnacionales de instituciones de Educación Superior.

El objetivo de la Comisión Europea con la Iniciativa Universidades Europeas es que, hacia el 2025, la UE se configure como un Espacio Europeo de Educación Superior formado por alianzas transnacionales de universidades y centros de investigación.

La alianza Campus RUP, formada por las universidades de Las Antillas, Guayana, Madeira, Azores, La Reunión, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, opta a ser reconocida como Universidad con estatuto europeo en la convocatoria de 2020.

Su propuesta incluye campus virtual propio, titulaciones en común y un ambicioso esquema de movilidad de alumnos, investigadores y personal de administración y servicios entre los nueve territorios RUP.

La principal baza de Campus RUP es la especialización científica en campos prioritarios para la Unión Europea, como las energías limpias, la biodiversidad, la oceanografía, la astrofísica o la adaptación al cambio climático.

Por otro lado, Campus RUP aporta la posición estratégica de las RUP en el Atlántico Medio, el Índico y el Caribe, lo que hace de sus instituciones de Educación Superior y de Investigación agentes valiosos de diplomacia científica y de competitividad.

Las universidades de la alianza Campus RUP forman parte del proyecto Forward, el otro gran instrumento de política científica y de innovación de las regiones ultraperiféricas para la próxima década.

Forward, elegido por la Comisión Europea y financiado con fondos del programa Horizonte 2020, reúne a las instituciones de investigación de las RUP para identificar aquellas especialidades de ciencia y de innovación en las que cada región de la zona EU-RUP es más competitiva y puede aportar más valor a los programas europeos de I+D.

Forward tendrá listo en 2020 un mapa de los ecosistemas RUP de investigación, y una evaluación de la participación de estos territorios en las convocatorias europeas de proyectos de I+D.

Forward y Campus RUP persiguen lo mismo: hacer de las regiones ultraperiféricas focos de excelencia científica y de innovación, alineados con la estrategia europea de I+D. El 2020 será el año en el que ambos proyectos empezarán a dar sus primeros frutos.

2020

África en el centro

Etiopía ha sido el primer viaje oficial de la nueva presidenta de la Comisión Europea. La elección era, en sí misma, un claro mensaje político: “He elegido esta visita porque la Unión Africana es importante para la Unión Europea”, dijo Ursula von der Leyen en Adis Abeba, el 7 de diciembre de 2019. África será, durante su mandato, una prioridad de la UE.

El desarrollo de África interesa a Europa, no solo como una estrategia para atajar en origen los flujos de migrantes que llegan irregularmente a Grecia, Italia y España a través de las rutas del Mediterráneo y del Atlántico Medio –esta última con destino en Canarias. La Unión está decidida a ser, en África, un socio influyente, en pie de igualdad con China y los Estados Unidos.

La meta del plan de la Unión Europea para África es llegar a un acuerdo de libre comercio con el continente. Más de un tercio del comercio exterior de los países de la Unión Africana es con la Unión Europea. Representa más del doble de lo que África comercia con China. El bloque europeo es también el primer inversor en el vecino del Sur. Cuatro de cada diez euros de inversión que recibe África vienen de la UE.

La inversión de la Unión Europea en África se enfoca en la agricultura y la I+D especializada en la adaptación del continente africano al cambio climático. La alianza África-Europa incluye un Plan de Inversiones que moviliza más de 86.000 millones de euros de origen público y privado. Con esos recursos, Bruselas espera ayudar a crear 10 millones de puestos de trabajo hasta 2023, construir carreteras accesibles para 24 millones de personas, mover a 105.000 estudiantes y profesores hasta 2027, a través del programa Erasmus Plus, impartir Formación Profesional para 750.000 personas y llevar el suministro eléctrico a 30 millones de personas.

Para las regiones ultraperiféricas, especialmente para Azores, Madeira, Canarias, Mayotte y La Reunión, el desarrollo de África es del mayor interés. Que sea una prioridad en la nueva década, también para la Unión Europea, aumenta el valor de la zona EU-RUP como fronteras estratégicas de comercio, cooperación y diplomacia económica y científica con los países africanos de su entorno.

Otoño

Presupuesto a largo plazo para 2021-2027

Si todo va según lo previsto y el trílogo de la Comisión, el Consejo y el Parlamento no descarrila, la Unión Europea adoptará, hacia el otoño, un nuevo Marco Financiero Plurianual para el periodo 2021-2027, en el que los gastos totales de la UE serán de más de un billón de euros (1,087 billones, para ser exactos).

Las regiones ultraperiféricas, que han perdido durante los años de la crisis el tren de la convergencia, se juegan reengancharse o quedar descolgadas del nivel de vida europeo.

Será el primer Presupuesto sin el Reino Unido en la UE. Estará marcado por signos contradictorios: por un lado, la austeridad, con una contribución de cada Estado Miembro del 1,07% del PIB, lejos del 1,3% al que aspiran las regiones más dependientes de la Política de Cohesión, entre ellas, las regiones ultraperiféricas. Por otro lado, será el primer Presupuesto de la nueva Comisión presidida por Ursula von der Leyen y su Pacto Verde Europeo que atravesará todas las políticas de la Unión y absorberá ingentes recursos financieros para transformar la economía del bloque y alcanzar la neutralidad climática en el 2050.

La financiación de nuevos sectores de la economía azul, las energías renovables, la economía circular, el turismo sostenible; los fondos para el sector agrícola y el régimen de abastecimiento de las RUP, las ayudas al transporte de mercancías y a la formación para el empleo, entre otros instrumentos clave para las regiones RUP, se deciden en el presupuesto a largo plazo de la Unión Europea.

La propuesta de Marco Financiero que está sobre la mesa reduce un 12% los fondos de la Política de Cohesión, con respecto al septenio de 2014 a 2020. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Fondo Social Europeo Plus y el Fondo de Cohesión, juntos, pasan de 370.000 millones en el periodo 2014-2020, a 330.000 millones de euros en la propuesta del presupuesto a largo plazo para 2021-2027.

La Política de Cohesión de la UE ha representado el 35% del Presupuesto de la UE hasta 2020. A partir de 2021, su peso será del 29,7% en el estado de gastos.

Las regiones ultraperiféricas, no obstante, esquivan el tijeretazo, al menos, en el estado actual de la negociación. Se benefician de un nuevo método de asignación de fondos que reconoce compensaciones que no existían hasta ahora, por la acogida neta de migrantes o la emisión de gases de efecto invernadero.

La asignación específica del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) para la zona EU-RUP será de 1.400 millones de euros, de acuerdo con la propuesta más avanzada. Son 87 millones de euros más que en el periodo 2014-2020.

La propuesta más avanzada de Presupuesto a largo plazo, visada por el Consejo Europeo de diciembre de 2019, mejora la posición de las regiones RUP con respecto a la que hizo la Comisión en mayo de 2018. El bonus por desempleo pasa de 500 a 560 euros por persona en Canarias y Martinica, y a 570 euros por persona en Azores, Madeira, San Martín, La Reunión, Guayana y Guadalupe. La asignación por acogida neta de migrantes pasa de 400 a 405 euros por persona en las RUP.

El Parlamento Europeo parece seguir una tradición de más compromiso con las RUP que la Comisión y el Consejo. El nuevo presidente del Comité de Desarrollo Regional del Parlamento, Younous Omarjee (Grupo de la Izquierda Unitaria Europea) es de la isla de La Reunión. Será uno de los aliados de la causa de las regiones ultraperiféricas durante el decisivo tramo que el Presupuesto recorrerá antes de su adopción definitiva, previsiblemente, en el otoño de 2020.

2021-2030

Década de los Océanos

Naciones Unidas ha proclamado una Década de la Ciencia de los Océanos para el Desarrollo Sostenible, de 2021 a 2030. El objetivo es enfocar a la comunidad científica, los representantes políticos, las empresas y la sociedad civil en un programa mundial de investigación y de innovación en los sectores de la nueva economía azul.

Los trabajos de preparación de la agenda, impulsados por la Comisión Intergubernamental Oceanográfica de la Unesco, comenzarán en 2020.

La Década de los Océanos es una oportunidad de atraer inversión en I+D marino-marítima hacia las RUP. Estos nueve territorios reúnen la mayor Zona Económica Exclusiva del planeta, con 15 millones de kilómetros cuadrados de mar.

Entre los resultados de la Década de los Océanos, hacia 2030, la Unesco menciona unos océanos más limpios, en los que las fuentes de polución se han identificado y removido; más saludables y resilientes, con ecosistemas mapeados y protegidos; más predictibles, gracias a una eficaz divulgación científica en la sociedad, más seguros para la población, frente a los peligros; más productivos y sostenibles como cosechas de alimentos de la humanidad; más transparentes, con acceso abierto a datos, información y tecnologías.

El 45% de la población europea –214 millones de personas– vive en regiones costeras, cuya aportación a la riqueza es del 42,8% del PIB de la UE.

Las regiones de la cuenca atlántica, entre las que se encuentran Canarias y otras seis regiones ultraperiféricas (Azores, Madeira, Guadalupe, Martinica, San Martín y Guayana), aportan 3 billones de euros, el 20% del PIB de la UE.

La estrategia de la Unión Europea sobre economía azul combina el enfoque conservacionista de los océanos y de sus recursos naturales, con el aprovechamiento de todo su potencial económico, científico e innovador.

El último informe de la Comisión sobre Economía Azul, presentado el 16 de mayo de 2019 en Lisboa, refleja el intenso crecimiento de los nuevos sectores marino-marítimos.

La capacidad de energía eólica marina instalada en la Unión Europea llegó a los 18,5 gigavatios a finales de 2018. Siete años antes, en 2011, la potencia era de 4,5 gigavatios.

El sector acelerará su despegue en los próximos diez años, impulsado por el crecimiento de la demanda en China, Europa y los Estados Unidos, por la mejora de la tecnología disponible y por una reducción del precio de las concesiones administrativas.

El informe sobre el Mercado de la Tecnología Eólica Offshore, del Departamento de Energía de los Estados Unidos y el Laboratorio Nacional de Energía Renovable, publicado el 19 de agosto de 2019, registra la primera instalación offshore en España, la turbina Elisa, construida por Esteyco y Siemens Gamesa, entre otros socios, que se conectó a la red en el banco de pruebas de Plocan en la costa de Gran Canaria, y está a pleno funcionamiento desde marzo de 2019, con una potencia de 5 megavatios. El proyecto fue seleccionado en 2015 por el Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea.

Las actividades de la energía eólica offshore –investigación, fabricación, operaciones y mantenimiento– ya superan a las de la energía eólica terrestre en número de empleos directos a tiempo completo. La ocupación en el sector ha pasado de 20.000 a 210.000 personas, entre 2008 y 2018. La offshore europea representa el 91% de la potencia instalada en el mundo.

La Comisión menciona en su informe sobre la economía azul el caso de Canarias, por el “valor añadido” que aportan sus universidades al desarrollo de su propia estrategia de especialización en la nueva economía azul. Las universidades y centros públicos y privados de I+D desempeñan “un papel relevante de apoyo a la innovación de la economía regional”, según observa la Comisión.

En las RUP, son esenciales la investigación aplicada y las plataformas tecnológicas donde probar prototipos, tanto para los sectores maduros de la economía azul, como el turismo costero y los astilleros de construcción y reparación de buques, como para posicionar estos territorios en “nichos de innovación con alto potencial”, como las energías marinas –eólica, olas y corrientes– “a través de estrategias internacionales de partenariado con centros de investigación e industrias”.

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