Mare Nostrum letal

La migración a Europa a través del Mediterráneo se desplaza de Este a Oeste: en 2018, España encabeza el número de llegadas

Read in English

El Mediterráneo es una vía letal. De los casi cien mil migrantes llegados a Europa entre enero y noviembre de 2018, un 46% lo ha hecho a través de España, ocho veces más que las llegadas a Italia y tres veces más que a Grecia en este año. Y éstos son los que llegan. Por el camino, un reguero de muertes y desapariciones. Los datos de ACNUR son concluyentes: en lo que va de año, 1.600 personas han muerto o desaparecido mientras trataban de llegar a Europa, 1.500 de ellas perdieron la vida en el Mediterráneo, y España ha contabilizado buena parte de la tragedia.

El Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM documentó hasta el 21 de octubre pasado las muertes de 1.857 migrantes, 42 de ellos niños. Vidas que se quedaron en la singladura de las aguas entre el norte de África y Sicilia. No son las únicas. Migrantes Desaparecidos también ha documentado que dos personas fallecieron a mediados de octubre al intentar saltar por una valla entre la provincia marroquí de Nador y el enclave español de Melilla: “(…) Alambres de púas que se encontraban en la parte superior de la mencionada valla, de seis metros de altura, provocaron heridas a varias personas que intentaban saltarla el domingo 21 de octubre. El cuerpo de un joven procedente de África Subsahariana fue encontrado en el costado español de la frontera, en tanto que ONG locales informaron que otro hombre perdió la vida en el hospital de Nador debido a las heridas sufridas”, son algunos de los testimonios recogidos por la OIM en la franja española de la migración clandestina por tierra.

Migrantes llegados a España 2018Menores, migrantes y solos

El rostro de la migración clandestina es la tragedia, pero si hay uno que rompe todos los esquemas ése es, sin duda, el de los menores. Y si llegan solos, el drama nos coloca en la antesala del infierno. “Menores no acompañados”, MENA, en la nomenclatura oficial de la UE, para hacerlo más llevadero, a modo de ungüento para las quemaduras. La cruda realidad es que son niños sin más cobertura que su arrojo. Solos de solemnidad. Dejan atrás un continente donde presente, pasado y futuro se les propone como una trenza de continuidad. A muchos de los que llegan por mar les embarcaron en estas pateras de la ignominia sus propias familias que ven en ellos la única oportunidad para intentar un futuro, para procurarles una esperanza de vida o para ponerles a salvo de la muerte o las redes de explotación de todo tipo. Viajan solos, y cuando llegan, comienza otra nueva soledad: el confinamiento en centros al amparo de legislaciones que preservan su imagen y protegen su intimidad tras un muro –el Gobierno de Canarias ha optado recientemente por instalaciones militares–, que nos impide saber quiénes son, por qué arriesgaron sus vidas solos, qué sueño o qué yugo les empujó a cruzar un océano proceloso.

Esta moneda tiene otra cara. Y no es mejor. En 2017, el Comité Español de Ayuda al Refugiado (CEAR) denunció que, cada vez más, en las fronteras españolas es la policía quien decide aplicar o no la presunción de minoría de edad a menores no acompañados que solicitan asilo. La oficina del Defensor del Pueblo recogió el guante para recordarle al Gobierno que no aplicar la presunción de minoría de edad es incumplir  las obligaciones legales nacionales e internacionales. Lo cierto es que, cuando la Fiscalía de Menores asume el criterio de los agentes de control de fronteras sin llevar a cabo entrevistas especializadas para detectar si son o no menores, estos niños y adolescentes son tratados como adultos migrantes, es decir, o son devueltos en frontera al lugar de origen o se tramita su solicitud de asilo y entran a territorio español como adultos. De nuevo solos y en la calle.

En el último lustro, el Gobierno español ha tramitado poco más de 100 solicitudes de asilo de MENAS que han llegado solos a España y ha concedido asilo tan solo a 30. Es un dato aportado por Save The Children el pasado mes de junio. La ONG proponía entonces al flamante Presidente español, Pedro Sánchez, que hiciera reformas en la Ley de Asilo para contemplar las particularidades de los menores y su vulnerabilidad extrema en estas migraciones clandestinas. Pero en toda la UE la protección a los MENA  se basa en instrumentos legales bien intencionados pero sin eficacia jurídica directa. Instrumentos normativos aprobados para los extranjeros en general que en muchas ocasiones no satisfacen ni cumplen con los principios básicos universales de protección del menor. En abril de 2017 la Comisión Europea hacía público el documento de protección responsable para los menores migrantes no acompañados:

  • Rápida identificación y protección a la llegada: Deberá contarse con la presencia de un responsable de protección de menores desde los primeros momentos de la fase de registro y en todas las instalaciones de acogida que alberguen a menores, y designarse agentes de protección de menores en cada punto crítico. 
  • Los Estados miembros deberán implantar los protocolos necesarios para la denuncia de todos los casos de menores desaparecidos y el intercambio de información al respecto.
  • Condiciones adecuadas de acogida de menores: Tras su llegada, las necesidades de cada niño deben determinarse lo antes posible. Todos ellos han de tener acceso a asistencia jurídica y  sanitaria, apoyo psicosocial y educación sin dilación y con independencia de su estatuto. Deberá ofrecerse a los menores no acompañados la posibilidad de ser colocados en hogares o familias de acogida. Hay que procurar a los menores soluciones alternativas al internamiento administrativo.
  •  Determinación rápida del estatuto y sistemas de tutela efectiva: Es preciso reforzar el papel de los tutores de los menores no acompañados. La Comisión creará una red tutelar europea que intercambie las mejores prácticas. La Soluciones duraderas y medidas de integración precoz: La Comisión fomentará, además, la integración de los niños mediante financiación y mediante el intercambio de buenas prácticas. Se insta a los Estados miembros a que agilicen el reasentamiento de los menores necesitados de protección y que aseguren la puesta en práctica de medidas de localización de las familias y de reintegración para aquellos niños que vayan a ser retornados.
  •  Lucha contra las causas profundas y protección de los niños en las rutas migratorias externas a la UE: Es preciso redoblar los esfuerzos para ayudar a los países socios a robustecer sus sistemas nacionales de protección de menores y a impedir la trata de niños. Es necesario, además, efectuar un oportuno seguimiento de las directrices de la UE para la promoción y protección de los derechos del niño, recientemente revisadas, también en los países de origen y de tránsito.
  • Las medidas que se exponen deberán ser objeto de una supervisión diligente, concertada y coordinada a los niveles de la UE, nacional, regional y local. La Comisión seguirá de cerca este proceso, informará regularmente al respecto al Consejo y al Parlamento Europeo.

Las colas del asilo

La mayoría de los solicitantes de protección en España inician los trámites en los centros de Internamiento para Exteriores en los que están recluidos con vistas a ser expulsados.

De las 13.350 solicitudes examinadas en 2017 poco más del 4% acabó en concesión del estatuto de refugiado, y un 30% en protección subsidiaria, un nivel más bajo de amparo. Las demoras en la iniciación del procedimiento provocan graves perjuicios a los solicitantes de asilo, tal y como ha insistido el Defensor del Pueblo en 2017 cuando alertó: “(…) No pueden acceder a los centros de acogida hasta que acrediten haber formalizado la solicitud, la mayoría carece de recursos, de modo que quedan en situación de calle durante meses.”

Peticiones de asilo en España 2018Francia

En 2017, más de 100.000 personas solicitaron asilo en Francia, un 17 % más que el año anterior, y otras 85.000 fueron rechazadas en la frontera del país. La nueva ley, fue aprobada el pasado año por el Gobierno de Ennmanuel Macron bajo la premisa de favorecer “una inmigración controlada y un derecho al asilo efectivo”. La Ley reduce de catorce a seis meses el plazo medio para tramitar las peticiones de asilo y a dos semanas el margen para presentar recurso. El texto aumenta de 45 a 90 días el periodo de retención para los migrantes en proceso de expulsión, e incrementa de dieciséis a veinticuatro horas el tiempo de retención hasta que se verifica su documentación. Incluye multas y años de cárcel para quienes porten documento falso para permanecer en el país.

La nueva Ley de Migración provocó un encendido debate en el Parlamento de Francia, incluso entre las filas de quienes apoyan el Gobierno de Macron, –una amalgama de diputados de derechas y de izquierdas–, que rompía su unidad ante una Ley calificada desde la bancada socialdemócrata como “estrategia del miedo” porque asimila, dicen, migración clandestina, terrorismo y delincuencia.

La fractura de la emergencia

“El presidente español y el jefe de Estado francés promueven una respuesta común que incluye la creación de ‘centros cerrados’ en la UE donde dirimir si los recién llegados pueden acogerse a la condición de refugiado o deben ser expulsados”. Así resumían la prensa española y la francesa el encuentro del pasado mes de junio entre Macron y Sánchez al respecto de la crisis migratoria. Una sintonía que propone un eje franco-español asistido por Alemania y que podría ser atractivo, según ambos dirigentes, para atraer a Italia hacia una solución europea. El gobierno italiano, encabezado por Giuseppe Conte, se formó el pasado junio gracias al pacto entre el Movimiento Cinco Estrellas (M5E) y la ultraderechista Liga Norte, y encabeza el frente antiinmigración de la Unión Europea. 

Una fractura que divide a la unión Europea en dos bloques: los partidarios de una mayor integración europea, liderados por Francia, y los euroescépticos y populistas, que tienen en Italia la mano de hierro contraria a integrar los flujos migratorios. La política de inmigración y asilo ha irrumpido en la agenda de la Unión como gran desafío.

Remar contra corriente

Mientras la UE endurece sus políticas migratorias, Portugal comenzó a aplicar este pasado mes de agosto un nuevo paquete de medidas tendente a regularizar a los migrantes, aunque hayan entrado al país de manera irregular y sin visado. El Gobierno del socialista Antonio Costa persigue regularizar a quienes llevan “al menos un año” residiendo suelo portugués, es decir, a cerca de 30.000 personas. Para recibir el permiso de residencia, la nueva normativa portuguesa no exige documentación que acredite la entrada legal al país, y que se atribuya de manera urgente “por razones humanitarias, por realizar actividades de interés común, científicas y/o culturales”. Portugal rema contra corriente.

Fútbol y pateras

Entre tanto, este lunes 19 de noviembre, el presidente de España, Pedro Sánchez, realizaba su primer viaje oficial a Marruecos y comunicaba al primer ministro, Saadedín Al Othmani, y al rey Mohamed VI, que es deseo de España organizar el Mundial de Fútbol de 2030 de la mano de Portugal y Marruecos. La idea del Mundial a tres bandas fue planteada por el presidente de la FIFA, Luis Rubiales, en un encuentro con Pedro Sánchez el pasado mes de septiembre, y, según el Gobierno español, ha sido muy bien acogida por las autoridades marroquíes.

No tendría mayor trascendencia esta cuestión si no fuera porque, haciendo cábalas, uno pudiera preguntarse si entre las opacas medidas de la UE en materia de cooperación al desarrollo se incluye un Mundial de Fútbol en uno de los países de origen de la migración clandestina… ¿Ocurrencia?… 

Rusia, organizador del Mundial de Fútbol 2018, obtuvo 11.800 millones de euros de beneficios, un 1% del total de sus inversiones públicas. Además, mientras la unión Europea se divide en dos bandos que discuten si endurecer más o menos las Leyes en materia de Migración, la selección francesa de fútbol tiene entre sus 23 jugadores a 19 de ascendencia migrante. Pero ellos no son percibidos como migrantes. No son pobres arrumbados en las fronteras.

Europa Rup recomienda

Postal desde Katowice

Acuerdo en la conferencia sobre el clima; el boom de los instrumentos financieros de la política de cohesión; exenciones del "octroi de mer" en las rup francesas.

Postcard from Katowice

Agreement at the climate conference; the boom in the financial instruments of cohesion policy; exemptions of the "octroi de mer" in the French outermost regions.