Desigualdad en la capacidad de recarga
La rápida implantación de vehículos enchufables está generando una doble lectura en la infraestructura pública de recarga: en algunos territorios hay más cargadores de los que la demanda exige, y en otros cada nuevo punto debe atender a decenas o incluso a más de un centenar de vehículos. Es la conclusión central de un informe de TradingPlatforms elaborado a partir del Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que compara 46 países usando datos de 2025.
El estudio utiliza como base tanto vehículos 100 % eléctricos como híbridos enchufables y, cuando están disponibles, vehículos comerciales ligeros. Esa metodología implica que las ratios ofrecidas no representan únicamente el parque de turismos eléctricos puros ni la calidad de la experiencia de recarga, pero sirven para medir la presión sobre la infraestructura pública.
Casos extremos y matices
Entre los extremos identificados por TradingPlatforms destacan:
- Corea del Sur: aproximadamente un cargador público por cada dos vehículos eléctricos.
- Uruguay: una ratio de 162 vehículos por cargador, resultado de pasar de 11.250 vehículos en 2024 a 25.900 en 2025 mientras la infraestructura pública sólo creció de 140 a 160 puntos.
- Emiratos Árabes Unidos: 153 vehículos por cargador.
- Filipinas: 128 vehículos por cargador, tras un salto del parque de 4.830 a más de 35.000 en un año con pocos cargadores añadidos.
- Nueva Zelanda: 88 vehículos por cargador.
- Estados Unidos: 33 vehículos por cargador.
- Canadá: 29 vehículos por cargador.
| País | Vehículos por cargador (2025) |
|---|---|
| Uruguay | 162 |
| Emiratos Árabes Unidos | 153 |
| Filipinas | 128 |
| Nueva Zelanda | 88 |
| Estados Unidos | 33 |
| Canadá | 29 |
| Corea del Sur | ~0,5 (un cargador por cada dos eléctricos) |
El documento de TradingPlatforms recalca que estas cifras deben interpretarse con cautela: la extensión territorial, la densidad del parque, la prevalencia de recarga doméstica o en el lugar de trabajo y la potencia instalada por punto de recarga influyen en la experiencia real de los usuarios. Por ejemplo, territorios extensos pueden requerir más infraestructura por kilómetro aunque mantengan una ratio aparente favorable.
Implicaciones para planificación y política
La comparación internacional pone sobre la mesa varios retos para autoridades y operadores: qué tipo de puntos priorizar (ultrarrápidos frente a lentos), cómo coordinar inversiones públicas y privadas, y cómo garantizar un despliegue que cubra zonas urbanas, periurbanas y corredores interurbanos. Además, la potencia por vehículo —otra variable incluida en el análisis de TradingPlatforms— resulta relevante para dimensionar la red eléctrica y planificar refuerzos.
En resumen, el informe muestra que la transición hacia la movilidad eléctrica no es homogénea y que la simple cuenta de cargadores por vehículo no basta para evaluar la suficiencia de la red de recarga. Según TradingPlatforms, usando el Global EV Outlook 2026 de la AIE, la prioridad ahora es ajustar la expansión de puntos de recarga al ritmo y a la distribución del parque enchufable para evitar sobrecapacidad en algunas áreas y cuellos de botella en otras.