Iguales + ‘Desiguales’ + innovadores

Se mantiene la brecha de inversión entre Estados de la UE, en materia de I+D+i

LA UE reafirma su objetivo de alcanzar una inversión del 3% del PIB en I+D en los próximos años, y así lo han dejado claro el pasado 27 de noviembre en una Conferencia informal de Educación e Investigación, porque no hay duda, insisten, en que «la resiliencia de las economías pasa por facilitar las transiciones ecológicas y digitales de Europa». Pero estas parecen ser todas las coincidencias, porque, aunque los ministros de la UE no dudan en señalar que la I+D+i juega un papel destacado en la competencia internacional para las tecnologías futuras, y que «la investigación y la innovación son esenciales para apoyar la competitividad, sobre todo en tiempos de crisis como la pandemia COVID-19», las diferencias son palmarias en cuanto se aborda la inversión.

Para aumentar la inversión global en I+D +I hay que atraer a la inversión privada, insisten varios ministros de la UE capitaneados por la ministra alemana de Educación e Investigación, Anja Karliczek: «Estoy trabajando para garantizar que la Unión Europea de Investigación e Innovación desempeñe un papel destacado en la competencia internacional para las tecnologías futuras». Pero lo cierto es que le brecha en I+D+i persiste entre los 27 miembros de la UE, y de éstos con el resto de países en la carrera por la Innovación. Solo Alemania (3,1%) cumple con el objetivo del 3% del PIB para I+D+i, el resto invierte de media el 2,18% del PIB.

La Unión Europea sigue muy lejos todavía de países punteros como Israel (4,9%), Corea del Sur (4,5%), Suecia (3,3%) o Japón (3,2%) o Estados Unidos (2,8%).

España no ejecuta el Presupuesto

La situación española es aún más preocupante. La inversión de España en I+D+i se mantuvo en 2019 en el 1,2% del PIB, el mismo valor que hace una década, (2006), según el Instituto de Estudios Económicos (IEE), a partir de los datos de Eurostat actualizados el pasado 27 de noviembre, aunque aún provisionales. España se encuentra en la posición número 17 de los 28 países que integran la UE en cuanto a inversión del PIB en I+D+i. De igual modo, los últimos datos del INE en relación a la inversión en I+D+i de España el pasado año se situó en torno al 1,25% del PIB, apenas una centésima más que en el 2018 y todavía por debajo de los niveles precrisis. El porcentaje está lejos del objetivo del 2% que se había marcado España para el 2020 y todavía más del objetivo del 3% que había fijado la Unión Europea para este mismo año. Solo Cataluña, entre las Comunidades Autónomas, se encuentra en una situación “algo mejor”, según las mismas fuentes, aunque lejos de las metas de la UE.

La paradoja es que el dato no es malo si se compara en términos absolutos ya que España alcanzó en 2019 su máximo histórico, superando por primera vez los 15.000 millones de euros, un 4,2% más que el año anterior y por encima de los niveles anteriores a la crisis financiera. Pero no termina de arrancar la cultura de la innovación y esto se observa de modo sangrante en el hecho de que buena parte del Presupuesto en I+D+i del pasado año (15.000 millones de euros), provino de las arcas públicas (44%), mientras que las empresas privadas aportaron 6.550 millones de euros.

Los analistas atribuyen este hecho a «la burocracia y a las elevadas condiciones para acceder a los créditos que convierten a los fondos públicos en poco o nada atractivos para las compañías». Y es que España entera –con la excepción a medias de Cataluña– arrastra la cultura de la subvención directa; la época de la bonanza económica en que los fondos se atribuían de forma nominal, en ayudas y subvenciones. Y un dato aún más preocupante. De los 15.000 millones de euros destinados a la I+D+i en 2019, España ejecutó poco más de la mitad, unos 3.360 millones de euros.

Y es que tras la crisis financiera, los criterios de subvención y ayudas se cambiaron en favor de créditos con condiciones exigentes, y ahí es donde buena parte del tejido empresarial español ha mostrado poco músculo para asumir inversiones a futuro sin el colchón seguro del dinero en mano. Se mantiene la desconfianza respecto a los beneficios de invertir en I+D+i.

Preocupados por las diferencias entre los Estados miembros en términos de inversión en I+D+i a nivel nacional, varios ministros de la UE insistían el pasado 27 de noviembre, durante esta Conferencia sectorial “informal”, en la necesidad de cerrar la brecha habilitando nuevos objetivos de inversión «previamente acordados». Pero no será una tarea fácil ya que otros varios ministros también hicieron valer su criterio de que es prematuro comprometerse con nuevos objetivos de inversión en un momento en que aún no se conoce el impacto negativo general de la crisis COVID-19 en las economías nacionales. La brecha en I+D+i en la UE sigue su curso.

Selección de Europa Rup

SSP Innovations Brings on Industry Visionary Peter Batty as Chief Research Officer

Peter Batty Brings 35 Years’ Experience in Serving the Geospatial Industry for Utility and Telecommunication Organizations DENVER--(BUSINESS WIRE)--#SSPInnovations--SSP Innovations, the leading provider of utility and...

AM Best to Exhibit at The BIBA Conference 2021

LONDON--(BUSINESS WIRE)--AM Best will exhibit at the annual British Insurance Brokers’ Association (BIBA) conference, which will take place 12–13 May 2021. William Mills, senior director,...

Mo-DV Announces Orbit to the Last-Mile Delivery for High Bandwidth Data Distribution through Mo2Go™

Revolutionizing Digital Content Delivery CAMPBELL, Calif.--(BUSINESS WIRE)--“We are excited to announce Mo-DV’s last-mile innovation, Mo2Go, to meet the accelerating demand for video to mobile devices,...