Marco, objetivos y alcance del plan
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación inició el 27 de octubre de 2026 el trámite de información pública para la elaboración del plan estratégico de prevención y reducción de las pérdidas y el desperdicio alimentario, uno de los instrumentos previstos en la ley aprobada el año pasado, informó el propio Ministerio.
El texto, que tendrá carácter cuatrienal, incluye la estrategia general de política para combatir el desperdicio alimentario, orientaciones para los programas autonómicos y los objetivos mínimos que estos deben cumplir para la prevención de pérdidas de alimentos. El plan organiza sus medidas en dos periodos bienales con el fin de facilitar la planificación y el seguimiento.
Competencias y control
Según el comunicado del Ministerio, las comunidades autónomas serán las responsables de adaptar el plan a su ámbito territorial y de realizar el control de la aplicación de la ley en sus respectivos territorios. Además, se prepara un plan nacional de control de las pérdidas que se revisará al menos cada cuatro años y que establecerá las prioridades y tareas de inspección por las administraciones competentes.
Prioridades y medidas
Entre los objetivos generales el Ministerio destaca: el aprovechamiento priorizando el consumo humano, la gestión eficiente de recursos y el fomento de la colaboración entre administraciones y agentes mediante medidas concretas. El plan exige que los programas autonómicos incluyan un análisis de la situación de las pérdidas y el desperdicio en su territorio, junto con objetivos y las medidas necesarias para alcanzarlos.
- Duración: plan cuatrienal, con revisión cada cuatro años.
- Fases: medidas organizadas en dos periodos bienales.
- Responsables: Ministerio (marco nacional) y comunidades autónomas (aplicación y control).
Contexto normativo
El anuncio se produce en la línea de implementación de la ley sobre desperdicio alimentario aprobada en 2025, que obliga a las administraciones públicas a desarrollar instrumentos para reducir pérdidas y promover la reutilización y redistribución de alimentos. El Ministerio indica que el plan servirá de referencia para orientar los programas autonómicos y mejorar la coordinación interadministrativa.
Seguimiento y evaluación
El Ministerio ha señalado que el carácter bienal de la planificación busca permitir un seguimiento progresivo del grado de cumplimiento. Además, el plan nacional de control, que se actualizará al menos cada cuatro años, definirá las prioridades de inspección para asegurar la aplicación efectiva de la normativa.
La apertura del trámite de información pública es el paso previo a la redacción final del documento y permitirá recabar aportaciones de administraciones, sector agroalimentario, organizaciones sociales y demás agentes implicados.